Llevo un tiempo indagando entre recuerdos,
manifestando el ansia de aprender de mi pasado,
susurrando a mi yo interior que no hay más respuesta que echar la vista atrás.
Ahora entiendo, confirmo y reafirmo.
Ahora que aún no es tarde,
que he dejado de creer en el amor eterno,
que ando con cuidado y miro a ambos lados
antes de cruzar mi vida.
Ahora se que mi respuesta no es ayer, y menos aún mañana.
Que soy hoy, presente, ahora.
Me veo reír y entiendo que jamás debí ser coraza
Me veo ilusionada y no entiendo como pude estar tan cegada.
Ahora escribo sobre mi y jamás pensé que tendría otra musa que no fuese aquella que no dejó más que un anochecer.
Siento, luego me equivoco.
Y eso no me otorga el poder de cerrar los ojos para no ver más allá del sitio de donde huyo.
Cierro los ojos para sentirme más dentro que nunca.
Para gritarme libre, feliz y fuerte.
Me doy otra oportunidad porque al fin y al cabo, quien sino yo me va a salvar de la vida.
Me quito la venda, me abro de par en par y piso fuerte
por creer que cada sonrisa es una oportunidad.
Por creer
En mi.
Tengo un Diario Bipolar
Hola me llamo Laura y este blog es fruto de una tarde entre nudos de garganta, lucha de emociones y terapia psicológica. Bienvenidos a mi mundo, un universo en el que las emociones se viven al 100% y son una continua montaña rusa.
lunes, 17 de abril de 2017
domingo, 26 de marzo de 2017
Hoy, estrella fugaz.
Hoy vengo a contaos el sentido de este blog,
hoy vengo a deciros que tal y como su nombre indica, hoy más que nunca, vengo a contaros mi bipolaridad.
Supongo que alguna vez habréis sentido que vuestra propia vida os da la espalda,
que por “h” o por “b” el mundo ha decidido dejar la gravedad a un lado y os encontráis colgando de hilo.
Pues hoy vengo con un grito de guerra y la esperanza al 200% porque si algo he aprendido hoy, es que la vida te puede sorprender cuando menos lo esperas.
Porque cuando estás acostumbrada a que corten el hilo, jamás esperas que alguien te ponga los pies en la tierra.
Y ha sucedido.
Me miro a mi misma y me doy casi miedo.
Hacia media vida que no encontraba pared que en lugar de ser apoyo fuera empuje.
Porque si chicos, he recibido mensajes que sin motivo aparente me han hecho sonreír.
Y eso implica vivir.
Que lo demás ya no me importa.
Que los semáforos se pueden parar, porque hoy no hay reglas.
Que los pasos de peatones hoy, están de más.
Hoy me tiro al precipicio, pero para aprender a volar.
Me remito a las palabras de mi Pepito grillo:
“Salga, fluya, cuaje o acabe tan rápido como ha llegado, al menos te hace pasar el tiempo más rápido”
“Me equivoco?”
Pues no Pepito grillo, estás en lo cierto.
Hoy no me importa el mañana.
Hoy solo se que el tiempo, sonriendo, es una estrella. Fugaz.
hoy vengo a deciros que tal y como su nombre indica, hoy más que nunca, vengo a contaros mi bipolaridad.
Supongo que alguna vez habréis sentido que vuestra propia vida os da la espalda,
que por “h” o por “b” el mundo ha decidido dejar la gravedad a un lado y os encontráis colgando de hilo.
Pues hoy vengo con un grito de guerra y la esperanza al 200% porque si algo he aprendido hoy, es que la vida te puede sorprender cuando menos lo esperas.
Porque cuando estás acostumbrada a que corten el hilo, jamás esperas que alguien te ponga los pies en la tierra.
Y ha sucedido.
Me miro a mi misma y me doy casi miedo.
Hacia media vida que no encontraba pared que en lugar de ser apoyo fuera empuje.
Porque si chicos, he recibido mensajes que sin motivo aparente me han hecho sonreír.
Y eso implica vivir.
Que lo demás ya no me importa.
Que los semáforos se pueden parar, porque hoy no hay reglas.
Que los pasos de peatones hoy, están de más.
Hoy me tiro al precipicio, pero para aprender a volar.
Me remito a las palabras de mi Pepito grillo:
“Salga, fluya, cuaje o acabe tan rápido como ha llegado, al menos te hace pasar el tiempo más rápido”
“Me equivoco?”
Pues no Pepito grillo, estás en lo cierto.
Hoy no me importa el mañana.
Hoy solo se que el tiempo, sonriendo, es una estrella. Fugaz.
domingo, 26 de febrero de 2017
Mírate, chica del espejo.
Mírate, mira en el cristal y sonriele a la chica que ves al otro lado. Hoy está triste y me ha dicho que la cuidemos.
Fíjate que ojos tiene, parece que ha estado llorando. Lleva los ojos rojos y creo que su única droga es el amor.
Mírala, hoy lleva el pelo suelto. Grita desconfianza, dile que se haga una coleta y le grite al espejo que pisa más fuerte que nunca.
Corre, levantala, déjale tu armadura.
¿Has visto su sonrisa? Lleva tiempo desaparecida. Se rumorea que tanto como lleva sin ver a su lado a quien desea.
Dicen que se culpa.
Que llora por cobarde.
Mírala, mira a la chica del espejo. Se va acercando el frío y no tiene brazos que le den cobijo.
Sonríe, chica del espejo. Quizás hoy ese árbol de ahí que tapa el sol, deje algún rayito escaparse y con el todo lo que te atrape.
Fíjate que ojos tiene, parece que ha estado llorando. Lleva los ojos rojos y creo que su única droga es el amor.
Mírala, hoy lleva el pelo suelto. Grita desconfianza, dile que se haga una coleta y le grite al espejo que pisa más fuerte que nunca.
Corre, levantala, déjale tu armadura.
¿Has visto su sonrisa? Lleva tiempo desaparecida. Se rumorea que tanto como lleva sin ver a su lado a quien desea.
Dicen que se culpa.
Que llora por cobarde.
Mírala, mira a la chica del espejo. Se va acercando el frío y no tiene brazos que le den cobijo.
Sonríe, chica del espejo. Quizás hoy ese árbol de ahí que tapa el sol, deje algún rayito escaparse y con el todo lo que te atrape.
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